
Hacer pronósticos o tentar al azar con juegos de casino puede ser una actividad entretenida y llena de adrenalina, con otros posibles beneficios. La psicología de las apuestas, sin embargo, nos invita a repensar con consciencia esta forma de recreación.
En esta guía haremos un recorrido por los sesgos que afectan una buena jugada, cuáles son las consecuencias de apostar sin una estrategia clara y de qué forma podemos acercarnos de manera sana a las apuestas, pues si bien la suerte tiene un papel importante en este tipo de entretenimiento, no todo queda de su parte. Y lo estaremos demostrando.
Desmitificar que los resultados de apuestas son productos únicamente del azar es un paso imprescindible cuando deseas empezar a pronosticar, pues está comprobado que cuando se trabaja con datos e información verificada, las probabilidades de acertar van en aumento.
La importancia de emplear el control emocional en el juego radica en evitar situaciones que puedan convertirse en problemas para el día a día de los apostadores.
La experiencia de apostadores veteranos y las organizaciones que fomentan el juego controlado recomiendan establecer metas realistas desde el principio, que funcionen como una suerte de limitante y le recuerden al jugador cuándo es suficiente.
Al tomar mejores decisiones al apostar no solo estás mejorando las posibilidades de un pronóstico positivo, estás resguardando tu salud mental, la estabilidad en tu vida y, sobre todo, tus finanzas.
En la psicología que estudia el comportamiento de los apostadores, hace referencia a atajos mentales o errores sistemáticos que no procesan la información del modo correcto. Esto quiere decir que el jugador interpreta lo recibido de manera superficial y beneficiosa para sí.
Si bien los sesgos cognitivos simplifican las tomas de decisiones y no son necesariamente negativos, en un área como esta se corren riesgos de apostar impulsivamente.
Algunos de los sesgos cognitivos más comunes entre apostadores son los siguientes:
| Falacia del jugador | Esperar que el siguiente resultado sea diferente a los obtenidos anteriormente, es decir, después de varias pérdidas vas a ganar. |
| Sesgo de confirmación | Búsqueda de información que compruebe y valide lo que ya ha asumido como cierto. |
| Ilusión de control | Creer que tus habilidades influyen en el resultado más de lo que es cierto. |
| “Casi gana” | Interpretar una racha de pérdidas como presagio de que la partida ganadora llegará en la siguiente ronda. |
Estos modos de razonar generan un impacto de las emociones en las apuestas que en nulas ocasiones genera un buen resultado en la partida ni en el jugador mismo, reconocerlos a tiempo hace la diferencia.
Como ya hemos mencionado, el secreto para obtener el resultado esperado en el mundo de las apuestas no es tener la suerte a tu favor, sino emplear una estrategia de juego que te permita acercarte de manera consciente a tu meta.
Ahora bien, apostar por impulso, esperando cambiar las reglas del azar es una decisión que repercute en tus resultados y racha. Además, existen otras tantas consecuencias que te obligan a controlar tus emociones al apostar a fin de evitar padecerlas.
Algunos de estos riesgos son:
La ludopatía es un trastorno que ocasiona comportamientos compulsivos y de adicción en apostadores. Se caracteriza por el deseo incontrolable de querer jugar, incluso cuando las plataformas no ofrecen juegos de azar ni apuestas deportivas seguras.
Las personas afectadas por la ludopatía se encuentran constantemente faltando a sus responsabilidades o incurriendo en deudas para suplir su adicción. Para evitar una situación como esta, lo principal es reconocer cuándo estás frente a un problema.
A continuación hemos preparado una lista de señales de alarma que pueden ayudar a discernir si la actividad que antes era recreativa ahora se proyecta como un inconveniente en la conducta del apostador:
Si desde el primer momento no estableces un límite de tiempo para apostar o estableces estrategias de bankroll para principiantes, en el futuro será más difícil hacerlo.
Excusarse para seguir apostando, incluso cuando ya lo has hecho por demasiado tiempo o a pesar de que ya no cuentas con los fondos para ello es una señal de adicción al juego.
Mentir sobre el dinero que has gastado y el tiempo que pasaste jugando, o directamente evadir el tema, es también un indicativo de que tu comportamiento está siendo errático. Cuando te acercas de manera responsable a las apuestas y juegos de azar, tu comportamiento no es motivo de vergüenza.
Los riesgos de apostar impulsivamente afectan el modo en como el jugador se relaciona con el juego, lo cual puede acarrear problemas financieros, sobre todo si no se tiene una cantidad de dinero delimitada para esta actividad.
Una señal que indica cuándo pedir ayuda es el empleo del dinero destinado para otros fines, que además son más importantes, en juegos de azar y apuestas deportivas.
Es importante recalcar que si bien no has podido encontrar cómo evitar la ludopatía, de todas formas es un trastorno que se puede tratar. Además, si reconoces en tu comportamiento algunas de las señales anteriores, puedes obtener ayuda.
Aparte de la terapia psicológica, existen organizaciones sin fines de lucro que ofrecen apoyo de manera gratuita, usualmente se reconocen por el nombre “Jugadores Anónimos”.
Por otro lado, en Internet se encuentran recursos de juego responsable que permiten acceder a información verificada e inmediata para reconocer tu problema y buscar una solución que se adapte a ti.
Otro consejo que podría palear tu necesidad de jugar, sin afectar tus finanzas, es darle una oportunidad a las apuestas deportivas gratuitas o juegos sociales.
Las apuestas son un medio de recreación y siempre deben pensarse de ese modo, sin embargo, emplear estrategias de juego responsable permite obtener resultados positivos sin comprometer tu integridad.
Es importante deshacerse del prejuicio sobre las apuestas, pues pueden ser muy divertidas si juegas de manera racional. Es por ello que a continuación hemos preparado algunos consejos para pronosticar de manera consciente.
Al cambiar el enfoque y empezar a entender las apuestas como una actividad recreativa que demanda tu compromiso para invertir tiempo en educarte sobre la forma correcta de hacerlo, poco a poco el estigma sobre ellas y la posibilidad de caer en prácticas negativas se va disipando.
Porque permite tomar decisiones de manera lógica y acertada. Restarle la importancia que merece este paso previo a las apuestas puede conducirte por un camino pocas veces beneficioso.
Al controlar tus emociones al apostar no solo tienes una mejor experiencia y la predicción que realmente deseas, también desacreditas la idea de que todo lo relacionado con las casas de apuestas o casinos es necesariamente negativo o ilegal.
Sí, siempre que el establecimiento físico o la plataforma online cuenten con las licencias expedidas por los organismos reguladores correspondientes.
Sí, si no estableces límites para el dinero y el tiempo que inviertes en ello, puedes caer en prácticas negativas para tu salud y finanzas.
Debes crear una estrategia basada en información verificada y estadísticas de partidas anteriores y apegarte a ella para hacer tus pronósticos o apostar en juegos de azar.
Usa herramientas de autoexclusión, límites de tiempo y apuestas en las plataformas donde decidas jugar, pues automáticamente cerrarán sesión cuando tu tiempo haya caducado o el dinero se haya agotado.